Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

19 mayo 2012

Verte de nuevo


Solo llegue a ver lo que no encontraba,

lo que faltaba y no lo que había.

De todos modos seguí aquí para encontrarte,

o encontrarme.

Solo necesito encontrar lo que tienes

para no olvidar porque te elegí.

Y no hablo de lo que poseen tus manos solo porque si,

sino de lo que posee tu alma de por sí.

Necesito que me recuerdes porque fue que te elegí.



Besarte sin besar


Podía besar con la mirada y te dabas cuenta.

Mi cuerpo estático y mi alma fuera.

Podía pensar sin que estuvieras y verte llegar,

sin ser una fantasía te apoderabas de mi realidad.

Guardar tus sentimientos y los míos para que nadie lo sepa.

Podía esperarte sin que me vieras, amarte sin que supieras,

pero no podré olvidar las veces que te he besado sin besar.





18 marzo 2012

Soy feliz así...

Soy feliz de esta pena mía,
mejor penar de amor
que sufrir de melancolía.

Soy feliz del dolor que fluye,
pues se que es por causa digna,
por amor, no de melancolía.

Prefiero este dolor,
Causado por  un sentir,
a  vivir sin causa.

Prefiero sentir que el amor duele,
a morir sin saber que existe…
…a morir, sin causa de mi muerte.

En la existencia del hombre,
solo encuentro una causa;
vivir por el sentimiento o morir sin esperanza.


14 febrero 2012

Estar enamorado

En San Valentín a todos los enamorados
(Escrito en Febrero de 1995):


¿Que es sentirse enamorado? esa mezcla de tristeza y alegría, de llanto y risa, de desconcierto.

¿Que es el amor? es querer gritar tan fuerte, apretar los puños demasiado y de repente el llorar y el reír es un agrado.

¿Que es estar enamorado? esa mezcla de coraje y cobardía, querer ser noche y de repente el día.

Andar sin saber donde, imponer mi rebeldía, recobrar las fuerzas, luchar con ira ...


...y sentirme de repente niño débil que reclama aún tu compañía.




30 diciembre 2011

Te he querido tanto

Te he querido tanto... sin esperar nada, sabiendo que partirías y mis manos quedarían vacías de ti, sin abrazos, sin caricias.

Pero aun consciente de que pasaría, aposté a quererte sin temores al después, viviendo cada instante como el último de mis días.

Y fui feliz, solo de ser, de pertenecerte, sin mirar relojes que detuvieran mis latidos por saber que te irías.

Te he querido tanto... sin condiciones, sin reglas para este juego y sin razones. Tal vez no lo merecías.

Solo me arrepiento de no haberte dicho cuanto te quería.
Mas no importa cuánto ni que día, solo he entendido que valió la pena quererte tanto y sentirme viva.


Plantilla diseñada por:

Free Blog Templates